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DIA INTERNACIONAL DE LA INCONTINENCIA

Enviar Incontinencia urinaria: Un mal del que no se habla y que puede afectar a cualquier edad 

Hace unos años no era tema, jamás se comentaba a nivel social y menos se pensaba en un especialista para tener un diagnóstico. Hoy que la comunidad internacional conmemora el día de la incontinencia urinaria es importante conocer algunos datos de nuestro país acerca del tema.

La incontinencia urinaria se define como cualquier pérdida involuntaria de orina. Está asociada principalmente a esfuerzos como toser, estornudar o tomar un peso. Otra causa está relacionada al deseo urgente de orinar, conocida como urge incontinencia.

 A nivel mundial, una de cada tres mujeres sufre de incontinencia urinaria, lo que aumenta a una de cada dos después de los 40 años, o cuando llega la menopausia.

 Mónica Venegas, Presidenta de la Sociedad Kinésica de Reeducación Pelviperineal, y colaboradora de la marca TENA, explica que la incontinencia urinaria se puede presentar en la mujer en diferentes etapas de su vida como el embarazo, el post parto y la menopausia, donde se producen cambios anatómicos y fisiológicos que afectan directamente la función de los esfínteres.

 La profesional agrega, que en los hombres está relacionada con las cirugías a la próstata y el envejecimiento, por lo que es un mito que sólo ocurre a las mujeres. Además, puede presentarse en niños, que después de los 5 años  tienen escapes de orina de día y de noche.

"El síntoma más característico es tener pequeños escapes de orina involuntarios al hacer algún esfuerzo, aumento en la frecuencia de ir al baño de día y de noche, sensación de peso en los genitales, o escapes de gases. Por eso, lo ideal es consultar precozmente y no esperar que afecte la calidad de vida", afirma Mónica Venegas.

 La kinesióloga aclara que la incontinencia urinaria no causa otras molestias, y que los síntomas avisan que existe debilidad de los músculos del piso pélvico que junto con los esfínteres ayudan a la continencia. Si esto no se trata a tiempo, puede provocar un prolapso de órganos pélvicos, incontinencia anal o problemas sexuales.

 Hay que destacar que se diferencia de la infección urinaria porque esta última está asociada a molestias como dolor al orinar, sensación de no vaciar bien la vejiga, mayor frecuencia de ir al baño y un urocultivo positivo, es decir, un examen de orina que presente signos de infección. Y en esta situación puede o no estar presente el escape de orina.

 Para tratar la incontinencia urinaria, la mayoría de los pacientes se someten a terapias conservadoras, donde la reeducación del piso pelviano tiene un lugar primordial, ya que consiste en ejercicios que se deben realizar regularmente y en forma progresiva, los que se complementan con biofeedback y electroestimulación.

 "Este tratamiento no tiene efectos adversos y muy pocas contraindicaciones. Sin embargo, aquellos pacientes que no solucionan su problema con esta terapia, pueden acceder a una cirugía que también tiene muy buenos resultados", manifiesta Mónica Venegas.

Para la especialista, la forma más efectiva de prevenir estos problemas y que a largo plazo resulta más económica es preparar los músculos del piso pelviano durante el embarazo, en el post parto y antes de la menopausia, realizando ejercicios específicos para lo que es importante la ayuda de un kinesiólogo que los evalúe.

Una vez que se presenta la incontinencia urinaria hay que utilizar productos que ayuden a convivir con la enfermedad. En ese sentido, la profesional asesora de TENA destaca algunas características que estos presentan.

"La humedad que provoca la orina en la zona genital puede irritar la piel de esta zona, por lo tanto, usar protectores de buena calidad con ultra absorción permite mantener en buenas condiciones la piel y mucosas, y así evitar infecciones, lo que puede ser muy molesto para el paciente", sostiene Mónica Venegas.

Además, señala que estos productos tienen neutralizador de olores, lo que da más confianza y seguridad al paciente y por lo tanto una mejor calidad de vida.